Chocolate, pan y palabra con integrantes de la ONG Mil Víctimas

En días pasados de septiembre, se realizó un encuentro entre la ONG Mil Víctimas y la Fundación para la Reconciliación, en donde se contó con la participación de militares víctimas, familiares de militares víctimas y personal de la ONG y de la Fundación. Con los participantes, se reflexionó alrededor del perdón y reconciliación en el marco de los hechos dolorosos que personas o familiares de la fuerza pública han vivido durante el conflicto armado.

A partir de este encuentro, se generaron reflexiones importantes, entre esas, la necesidad de dar voz y rostro a las experiencias que ha tenido esta población como víctima del conflicto armado, ya que requieren de un reconocimiento tanto del Estado como de la sociedad civil. Es que, en la violencia sociopolítica que ha vivido el país, integrantes y familiares de militares, también han tenido que vivir hechos víctimizantes, y por ende su experiencia dolorosa deber ser visibilizada. Eso, para dar cuenta que el conflicto armado ha atravesado a varios grupos poblacionales, dejando consecuencias específicamente en esta población como: víctimas de minas antipersona, militares heridos en combate, asesinatos, desapariciones, entre otros hechos víctimizantes que recaen sobre sus familiares, quienes se convierten en víctimas indirectas que en la mayoría de los casos son poco reconocidas.

Por ello, a partir de dicho encuentro se generó la motivación para realizar una ESPERE desde el 22 de septiembre, con un primer grupo de Mil Victimas. Con el fin de permitir que esta metodología que construye paz, pueda disponerse a diferentes poblaciones víctimas que han hecho parte de las consecuencias que ha dejado el conflicto armado interno que ha vivido el país. En esta oportunidad, las víctimas de la fuerza pública no serán la excepción.