Las Escuelas de Perdón y Reconciliación (ESPERE) son un proceso pedagógico vivencial y lúdico, para sanar las heridas, transformar la memoria ingrata, generar prácticas restaurativas y brindar herramientas para recuperar la confianza.

Durante estos 15 años de trabajo, las ESPERE han llegado a más de 2 millones de personas en 20 países en los que la metodología ha sido adaptada a diversas poblaciones. Ha recibido diversos reconocimientos entre los que se cuenta el Premio Unesco de Educación para la Paz en 2006.

 “La mirada que tiene la ESPERE de la salud mental, se refiere no sólo a un individuo sano
(en tanto ausencia de trauma) sino de un individuo con relaciones
que contribuyan a la generación de equidad, justicia, cuidado, compasión, empatía y validación permanente. 
Los procesos de perdón y reconciliación
tienen efectos directos en la mejora del bienestar psicológico y físico”

 

Diversos investigadores y estudios han demostrado que a pesar de que se logren formas temporales de paz, se requiere atender todas las consecuencias de los traumas personales y el resquebrajamiento de la confianza que se anclan en las relaciones sociales producto de situaciones y conflictos.

El proceso de reconstrucción de tejido social parte del hecho de reconocer como las ofensas, pleitos, discordias, asesinatos, masacres, torturas y demás actos atroces, trastornan las vidas y dejan una marca indeleble en sus memorias, ocasionando malestares que irrumpen cotidianamente.

Es por ello que una propuesta de atención psicosocial y política debe contribuir no solamente a que las personas superen determinadas situaciones traumáticas, sino también debe contribuir a cambiar las condiciones históricas que han facilitado las escaladas de la violencia.

En este sentido, este tipo de atención demanda énfasis en la generación de cultura política que contribuya a la consolidación de procesos de solución de conflictos de manera no violenta y a la profundización de la democracia, modelos de atención que además de trabajar sobre las herramientas de afrontamiento que tienen las víctimas las conciban como actores protagónicos de su propia restauración.

En el escenario colombiano, si bien es urgente el tratamiento de la violencia política, también es urgente dar tratamiento a la violencia estructural y cultural que se ha legitimado como forma cotidiana de relación, generando improntas y aprendizajes en las personas y que se han filtrado en la desestructuración de la cohesión social.

Hoy se requieren estrategias tanto para el abordaje de las consecuencias de la guerra directa, como para las consecuencias de la violencia cotidiana, de las indiferencias de la ciudad, de las competitividades de las organizaciones, de la violencia intrafamiliar.

¿Cómo funciona la Escuela de Perdón y Reconciliación?

Es un curso interactivo y lúdico constituido por 12 módulos de trabajos: 6 de perdón y 6 de reconciliación. Cada módulo tiene una duración aproximada de 4 horas.  Actualmente se desarrolla en 19 países y ha trabajado con más de 2.200.000 personas.

Los participantes son personas que deciden vivir una experiencia fuerte de sanación de las heridas – rabia, rencor, dolor, venganza, tristeza – causadas por la violencia y los conflictos de la vida cotidiana.

El método de las ESPERE privilegia las siguientes perspectivas y propósitos:

  • Promociona la capacitación de entrenadores y la instalación de habilidades en nodos.
  •  Promueve la cultura del Cuidado, Perdón y la Reconciliación como estrategia de refuerzo de los Mecanismos Alternativos de Solución de Conflicto -MASC-.
  • Construye significados de convivencia, a partir de conceptos y prácticas para la superación de la dialéctica de venganza, a partir de criterios de respeto, equidad y justicia en la interacción social.
  • Asegura un proceso formativo de contenido humanístico basado en las vivencias de los participantes.
  • Desarrolla el proceso mediante grupinhos o pequeños grupos, en donde los participantes reelaboran rabias, odios y deseos de venganza. Son espacios solidarios para el acompañamiento entre pares.
  • Utiliza una metodología multivariada, en tanto el animador-tallerista haga uso de diferentes estrategias pedagógicas, tales como el sociodrama, estudios de caso, la simulación y los dilemas para fortalece la reflexión y aprendizaje.
  • Ordena una serie de actividades en el tiempo, para aproximar secuencialmente a los participantes a las nociones y ejercicios del Perdón y la Reconciliación.
  • Trabaja el proceso desde la sabiduría local, para promover espacios colectivos en los cuales se diseñan objetivos comunes y acción sin daño.
  • Genera y fortalece acuerdos de cohesión social, resiliencia y respuestas concretas a los conflictos y violencias locales.

La ESPERE busca reparar el vinculo relacional que se ha disuelto, a través de 3 herramientas:

  1. Ambiente Seguro o confidencialidad.
  2. Catarsis o liberación interior.
  3. Sociabilidad o Reconexión con los demás.

El taller ESPERE se estructura desde un enfoque comunitario de lo que significa el acompañamiento psicosocial, en donde el participante tiene la posibilidad de interactuar desde el grupo grande (grupound) en donde pone a discusión sus puntos de vista, escucha opiniones diferentes y genera un espacio intencionado de encuentro para aprender nuevas formas de relacionarse.

Un segundo escenario denominado grupo pequeño (grupinho) en donde se activa la confidencialidad para que cada persona pueda exponerse desde lo más íntimo de su ser para reconocer la ofensa y tomar la decisión de perdonar como estrategia de salud mental, en tanto se expulse la rabia, la tristeza y el dolor del recuerdo.

Frente a la violencia y a sus causas, las ESPERE permiten que las personas receptoras de alguna forma de violencia consoliden nuevos aprendizajes de manejo de emociones y de restauración social, cultural y psíquica luego del caos de la ofensa, partiendo de la base de que la violencia siempre desestructura las 3s:

  1. La Seguridad: Referido a la autoestima y autoconcepto del sujeto que le facilita incluirse en dinámicas sociales.
  2. El Significado de la vida: Principios y valores rectores del accionar cotidiano.
  3. La Sociabilidad: Disposición para establecer relaciones sociales armónicas.

CAMINO DE LAS ESCUELAS DE PERDÓN Y RECONCILIACIÓN:

APOYOS TEÓRICOS

Un primer apoyo teórico y metodológico sobre el perdón y la reconciliación se recibe del Institute of Forgiveness en la universidad de Wisconsin en los Estados Unidos. Luego, las Universidades de Harvard y de Virginia Commonwealth, ofrecen valiosos materiales que han sido adaptados a la realidad latino americana.

Herramientas conceptuales que han sido complementadas con los dominios políticos y filosóficos que del perdón ofrecen teóricos europeos como Derrida, Ricoeur y Levinás. Conjugaciones que permiten la pregunta ética, social y política del perdón como estrategia para la construcción de cultura de paz, sobre todo en contextos que viven el conflicto armado.

Apuesta que se traduce en la promoción de Cultura Política de Perdón y Reconciliación para el desarrollo de capital social en el continente. Así entonces, la cultura política de perdón y reconciliación tiene su base en la reflexión y comprensión del perdón y la reconciliación como prácticas de prevención de violencias, de restauración de relaciones y de legado político y social. Prácticas que se asumen desde un esquema metodológico posible en los encuentros formativos del taller ESPERE desde ocho niveles:

  • Nivel Cognitivo.
  • Nivel Emocional.
  • Nivel conductual.
  • Nivel espiritual.
  • Nivel Histórico
  • Nivel Político
  • Nivel ético
  • Nivel comunicativo

Para facilitar la difusión del método se han diseñado doce módulos para realizar en dos momentos distanciados en el tiempo por un mes.