ESPERE en Venezuela

Durante el mes de mayo un nodo muy importante ha empezado su trabajo en Caracas, Venezuela. La Fundación Para la Reconciliación le da la bienvenida a ese grupo de personas que ha decidido apostarle al perdón y a la reconciliación como herramienta de construcción y transformación, a nuestros vecinos aliados Paz Activa y a este trabajo de multiplicadores  ESPERE (Escuela de Perdón y Reconciliación).

Venezuela está pasando tiempos difíciles y dolorosos, por eso, queremos apostarle al trabajo pedagógico y que así para que las personas se puedan beneficiar de la metodología de las ESPERE, obteniendo herramientas que les ayudarán a transformar su entorno, a ver con nuevos ojos y construir un futuro diferente.

Paz Activa trabaja en relación con la justicia transicional y tiene la intención de desarrollar las ESPERE y potenciar esta metodología con su comunidad. La experiencia de empezar una Escuela de Perdón y Reconciliación es una oportunidad muy importante en relación con su propio proceso personal y profesional.

Desde ka Fundación, hemos apoyado este proceso, entendiendo como “en este momento Caracas está toda mezclada. Crece la polarización y eso afecta los niveles de violencia. Es una sociedad fragmentada, políticamente confusa, desconfiada, vulnerable y por tanto hay mucho miedo. En la cotidiana hay muchos dolores y es muy complicado ver cómo se mueven las emociones y los sentidos.”

“No es tan fácil entender efectivamente quién defiende a quién y a quién no el ejercicio político. En el escenario social es una cuestión muy compleja porque una persona necesita sentirse muy reconocida y muy segura en un grupo para hablar efectivamente en lo que siente.” Políticamente, la esperanza está afectada. Problemas complejos que esperamos abordar con la metodología ESPERE y los grupos en lo que realizamos ejercicios de perdón y de reconciliación.

Los facilitadores  vieron como hay cientos de personas que trabajan en entidades del gobierno que no son el estado. “Hay una distinción. Depende en cúal es la experiencia de la persona y depende también en lo que está tramitando. En esta manera, el espíritu de las ESPERE nos prepararon para un ejercicio de disposición comunitario.”

Finalmente, esta experiencia nos recuerda que tomar una ESPERE es un proceso individual, la persona debe confrontarse y verse a sí mismo. Un proceso que vale cada minuto, proponiendo un antes y un después.