Esto pasa cuando el arte y la comunidad #PodemosSer se unen en Cali

Entre tablas, telones y luces, la Fundación Colectivo Teatral Infinito sedujo a participantes de dos grupos del proyecto de la Fundación para la Reconciliación en Cali

Una cita con la expresión corporal, la exploración de las emociones y la comprensión del cuidado a nivel individual y colectivo, fue la experiencia que nuestros participantes de los grupos El Hormiguero y Cali se permitieron disfrutar en un teatro artesanal.

Un teatro artesanal es una propuesta de teatro independiente cuya estructura permite el uso de diferentes materiales e incorpora los elementos de un escenario tradicional. El propósito de llevarlos a un teatro artesanal deja ver a los participantes que plantearse una meta que se acompañe del trabajo colaborativo, la persistencia y la disciplina ayudan a materializar los sueños. Este teatro artesanal está hecho de guadua, cuenta con una compleja estructura para luces y telones y ofrece a sus espectadores una experiencia más íntima.

Esta actividad que tuvo lugar el pasado 4 de agosto en la casa de la Fundación Colectivo Teatral Infinito en el barrio San Fernando (al sur de Cali) fue parte de los módulos en arte que se proponen desde #PodemosSer. El encuentro, al que asistieron 20 jóvenes, permitió a los participantes acercarse a un escenario desde donde reflexionaron sobre conceptos como el compañerismo, la empatía y el cuidado. El grupo identificó el primer, segundo y tercer plano en un escenario, la funcionalidad de los diferentes telones y se sumaron a seguir el juego de luces de acuerdo a la emocionalidad que querían proyectar.

Nuestra participante Diana Isabel Valencia, destaca “me gusto mucho el espacio al que fuimos porque además de mostrarnos otras alternativas de construcción de paz, también mostró otros espacios en los cuales se hace una fuerte incidencia de tolerancia, amor y respeto hacia el otro, que son valores fundamentales para aprender a trabajar el tema de la convivencia”.

Una semana más tarde, la red #PodemosSer empezó a estrecharse al reunir a nuestrxs jóvenes de Yumbo, El Hormiguero, Jamundí y Cali en la sede de la Pastoral Afro en el barrio Unión de Vivienda Popular. Esta jornada de intercambio de experiencias permitió que se estrecharan lazos de los cuatro procesos que se adelantan, las lúdicas permitieron que se sistematizaran los conceptos desarrollados a lo largo de los módulos de ESPERE y se profundizaran los debates entorno al perdón y la reconciliación.

Los jóvenes de Jamundí y Yumbo (municipios anexos a la ciudad de Cali), pertenecen a zonas aledañas a las instituciones educativas oficiales donde se reúnen una vez a la semana para los talleres de #PodemosSer. Adicionalmente, mientras que los jóvenes de El Hormiguero son de un corregimiento del municipio de Cali (a las afueras de la ciudad), los jóvenes de la Pastoral Afro son provenientes de barrios (en el oriente) como Manuela Beltrán, Unión de Vivienda Popular y República de Israel, áreas que son socialmente vulnerables. Estos participantes encuentran en sus entornos dinámicas de violencia familiar, consumo de sustancias psicoactivas e inseguridad, temáticas que conectan a los espacios de #PodemosSer.

Desde una dinámica de creación de telaraña, los asistentes se presentaron y empezó el acercamiento. La importancia de crear puentes entre los distintos procesos incide en la organización para la acción social.

Las reflexiones se enmarcaron en un espacio de cine foro, unos facilitadores que dieron vida al ‘líder se calienta’ y la creación – por grupos – del árbol de valores y principios. Por lo anterior, principios como la humildad, el respeto, la sinceridad, el amor y la disciplina dieron forma a las raíces de los árboles, mientras que la lealtad, la amistad, la gratitud, la bondad, la unión, la vocación y la paz se conformaron como los valores que se desprenden en el tronco, ramas y frutos.

Según Andy Yampuezan, participante de El Hormiguero, este fue un espacio para “encontrarme conmigo mismo, convivir con mis compañeros, aprender a tolerar y lo más importante es que soy feliz”. Sensaciones como la anterior se replicaron en los diferentes grupos de participantes, que al cerrar el día se quedaron con la sensación de una comunidad #PodemosSer establecida.