Jóvenes de Medellín, al unísono gritaron “Podemos Ser”

Partiendo desde la Comuna 1 Popular hasta Belén – Comuna 16, cruzando de occidente hasta Sol de Oriente en la Comuna 8 – Villa Hermosa, corrimos la voz en medios regionales, comunitarios, alternativos y en organizaciones de base de cada territorio para invitarlos a participar en el Proyecto “Podemos Ser” de la Fundación para la Reconciliación que busca impactar a 100 jóvenes artistas o sensibles al arte a través de un proceso formativo enfocado al perdón y la reconciliación.

Fotografía: “AquinoTicias – ¡Ven SEREMOS!” Cortesía Alucinógeno Colectivo

Las primeras semanas de mayo, Medellín vivía una coyuntura en términos de orden público, violencia, enfrentamientos entre la fuerza pública y bandas criminales en la zona occidental; nos enfrentamos al desasosiego de los habitantes de dichos territorios para salir de sus casas a formar parte de Podemos Ser. Sin embargo, la esperanza y ganas de ser gestores de cambio a partir de un proceso pedagógico y viviencial para sanar heridas, implementar prácticas restaurativas para recuperar la confianza, tuvieron más peso que la incertidumbre que se respiraba en el ambiente. Al final, logramos cautivar a jóvenes de diversos grupos artísticos a cambiar sus prácticas cotidianas.

Hoy queremos presentarles al Club Deportivo de Baile ‘Ritmos’, integrado por 20 jóvenes que practican la técnica de danza deportiva, chicos de carne y hueso, que dedican su tiempo a crecer profesionalmente, a trabajar para ellos y sus familias, que le apuestan a otras alternativas de superación y transformación social, que sueñan, expresan sin miedo lo que sienten y alzan el puño (sin agredir a nadie) para pedir la palabra.

Club Deportivo de Baile ‘Ritmos’

“El Club Deportivo de Baile ‘Ritmos’, tiene un potencial inmenso, se observan jóvenes con una capacidad latente para el liderazgo, otros que desean entender el comportamiento de las personas y se vislumbran como buenos psicólogos; nos encontramos chicos que ya tiene un trabajo previo con comunidades, que vienen de zonas rurales y desean replicar acciones afirmativas con los habitantes de su territorio”. Afirma Érika Castrillón, Antropóloga y facilitadora ESPERE del grupo. Ella desde su experiencia nos cuenta que, es innegable el papel del arte y la capacidad organizativa de los jóvenes en la concepción y consolidación de procesos comunitarios y sociales de Medellín. Por eso, ve en los chicos y chicas del Club, ese mismo potencial, conjugado con la diversidad de talentos que poseen, pues no sólo se enfocan en el baile y en la danza, también algunos practican clown, teatro y artes circenses. Esto sólo nos lleva a ver más allá del proceso, a cultivar en ellos el interés por trabajar con el arte como apuesta para la reconciliación y que sean multiplicadores de este mensaje en sus comunidades.