MENSAJE 2020

Este 2020 nos sorprende de su inicio con los clarines de guerra entre Estados Unidos e Irán y alrededor de ellos, millones de personas que enarbolan, tan alto cuanto pueden, la bandera roja del odio y la venganza. Adicionalmente, al recalentamiento de los corazones responde trágicamente el recalentamiento global con incendios masivos primero en Brasil, ahora en Australia y con fenómenos climáticos inesperados en Estados Unidos, Europa y en fin, el mundo entero. A todos nosotros, sin lugar a dudas, nos preocupan los años que vienen.  

Es entonces, cuando caen muy bien las inspiraciones profundas de  un gran experto de la historia del mundo, Theilard de Chardin, que hace ya 70 años, nos recordaba, primero, que creámoslo o no, la creación y la vida de cada uno de nosotros tendrá un final feliz. Que no somos un proyecto que depende de las cartas de la baraja, ni del tabaco, ni de los horóscopos, sino que nosotros y la creación entera es un proyecto de amor de Dios-Creador. Segundo, que los seres humanos y la creación estan en un proceso de evolución creciente que exige niveles mayores de unificación y de conciencia. 

Es ese nivel superior de unificación y de conciencia precisamente lo que está sucediendo en los albores de este 2020, gracias a esos acontecimientos trágicos: cada vez, más seres humanos crecen en la conciencia de la necesidad de un salto evolucionario y revolucionario para superar el estilo de vida consumista, acumulador, aislacionista y marginalizador, sobre todo de los más pobres y débiles. 

Para quienes tenemos fe, no hay ni fin de la vida ni fin del mundo, sino transformación de la vida y del mundo. Todo ello será gracias a la fuerza poderosa de unificación interior -amorización lo llama Theilard- que llevan los átomos, los astros, y sobre todo, los seres humanos que tarde o temprano se van integrando para formar ese cuerpo armónico -reconciliado lo llamo Yo- alrededor de la imagen de ese punto Omega (que Theilard llama Cristo-esfere) de la evolución.  Dice Theilard, que el amor universal no solamente es posible psicológicamente, sino que es la única forma completa y final en la que somos capaces de amar.

Empezando este año 2020, podemos encontrarnos pensando como en Macbeth de Shakespeare que este es el mundo de la codicia, de la rapacidad y del egoismo salvaje o más bien, como Theilard que nos recuerda que esta es solo la crisis de conciencia necesaria para dar el salto hacia una mayor conciencia y sobretodo, hacia el predominio de la unidad y del amor. 

En este esfuerzo, la inspiración del perdón y de la reconciliación, como lo afirma Paul Ricouer, están ya jugando un papel crucial en la historia y en vida de este siglo XXI. 

Ustedes ALIADOS de ESPERE, todos los días, están caminando y empujando a la humanidad hacia este estadio superior.  Por eso, felicísimo 2020! Gratitud y felicidad sin fin!

 

Leonel Narvaez Gómez  Presidente
www.fundacionparalareconciliacion.org